Polonia celebra su Independencia en medio de la creciente tensión con Belarús

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Polonia celebró este 11 de noviembre el Día de la Independencia, con marchas de nacionalistas que se extendieron por todo el país, lo que ha llevado al despliegue de sus fuerzas armadas. Este año, además, la fecha se ve marcada por una disputa sin precedentes con el vecino país de Belarús.

Una fecha histórica que se ve rodeada de disputas. Miles de manifestantes con banderas polacas se tomaron las calles de Varsovia, la capital, para la marcha anual que celebra el Día de la Independencia del país, proclamada el 11 de noviembre de 1918.

Sin embargo, grupos de extrema derecha y nacionalistas también participaron y las fuerzas de seguridad fueron desplegadas, tras los enfrentamientos que estos movimientos han protagonizado frente a las autoridades en años anteriores.

Pero este año, la conmemoración se ha visto marcada por los fuertes choques en la frontera con Belarús, exmiembro de la desaparecida Unión Soviética, con la que se ha abierto una disputa inédita por el flujo de migrantes en el límite fronterizo entre la ciudad polaca de Kuznica y la región de Grodno, del lado bielorruso.

Tanto Varsovia como la Unión Europea acusan a Minsk de ayudar deliberadamente a impulsar a los migrantes hasta allí para cruzar a territorio de la UE, en retaliación por las sanciones económicas impuestas en su contra.

Decenas de manifestantes en la capital, incluso, aludieron a una situación de “guerra” con Belarús. Otros también tildaron a Moscú, aliado del mandatario bielorruso Alexander Lukashenko, como responsable de “atacar” su frontera y su independencia.

Países vecinos alertan de un posible enfrentamiento militar en las fronteras de la UE

Luego de que el pasado 9 de noviembre Varsovia advirtiera de una “escalada armada” y de que Lukashenko asegurara que está dispuesto a responder a "cualquier provocación", los países fronterizos con Belarús alertaron en las últimas horas que la crisis migratoria en las fronteras orientales de la Unión Europea podría desencadenar en una confrontación militar.

Lituania, Estonia y Letonia señalaron que Belarús representa serias amenazas para la seguridad europea al intensificar deliberadamente su "ataque híbrido" utilizando inmigrantes para tomar represalias por las sanciones de la UE.

"Esto aumenta la posibilidad de provocaciones e incidentes graves que también podrían extenderse al dominio militar", indicó un comunicado conjunto de los ministros de Defensa de esos países.

Las declaraciones se respaldan en las crecientes amenazas desde ambos lados de la frontera. De hecho, el pasado 3 de noviembre Varsovia acusó a Minsk de incursión armada y convocó a su encargado de negocios.

Este jueves, las fuerzas de seguridad de Polonia se encargaron de asegurar la frontera oriental de la nación y Ucrania, por su parte, informó que desplegará miles de tropas más para reforzar su paso fronterizo.

Si bien no es miembro de la UE, Ucrania teme convertirse en otro punto de inflexión en la escalada de la crisis migratoria. Kiev anunció simulacros y el despliegue de 8.500 soldados y policías adicionales en la extensa franja norte del país cercana a Belarús.

Entretanto, los migrantes varados dentro de territorio bielorruso enfrentan situaciones precarias y ruegan por asilo. Algunos de ellos, según las autoridades polacas, protagonizaron este jueves enfrentamientos con los guardias de seguridad a quienes habrían lanzado piedras y ramas y usaron troncos para tratar de derribar una cerca de alambre de púas, en nuevos intentos de ingresar a la fuerza a la UE.

El presidente Lukashenko amenazó con tomar represalias, incluso cerrando el tránsito de gas natural ruso a través de Belarús, aunque no ha habido una respuesta inmediata de Rusia, su aliado más cercano y patrocinador financiero.

Aunque el presidente ruso, Vladimir Putin, ya fijó una posición a favor de Minsk y culpó a Bruselas de la crisis migratoria, también ha señalado que intentará ayudar a Europa a capear la crisis energética.

Este conflicto sin precedentes se ha desatado, según las acusaciones de Bruselas, debido a que en los últimos meses miles de migrantes principalmente provenientes de Medio Oriente y África han sido atraídos a Belarús con visas de turista y se les ha animado a cruzar a Polonia, Lituania y, en menor medida, a Letonia. Las tres, naciones de la Unión Europea.

Francia expresó su solidaridad con Polonia, pero también pidió que la situación con los migrantes sea abordada con “humanidad”.

Con Reuters, AP y EFE

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